| Algunos
datos para conocer mejor la realidad del illuminati
Gabriel López de Rojas
| |
|
| Fuente:
"Los Illuminati, masonería y luciferismo"
de GLR (2000) |
|
Hace ya algunos
años que le advertí a Gabriel López Rojas que
si no dejaba de decir mentiras sobre mi yo me vería obligado
a contar verdades sobre él.
He tenido muchísima paciencia con este tipo desde que comenzó
a amenazarme hace diez años, en 1996, pero su obsesión
por coaccionarme y difamarme a través de Internet me fuerzan,
finalmente, a responder a sus paranoides insultos y mentiras con
algunos datos sobre la realidad de este sujeto, que ya fue condenado
judicialmente por amenazar a varias personas, tal como veremos más
adelante.
El día 5 de julio de 1999, cuatro días después
de que Gabriel López de Rojas ingresase en la cárcel
Modelo de Barcelona por orden del Juzgado de Instrucción
nº 23 (ver noticia de prensa,
297 kb), desde la propia Brigada policial que le había detenido
el 1 de julio, me pidieron que compareciese en Comisaría
para denunciar las amenazas de las que venía siendo objeto,
que yo no había denunciado (ya que, en España, denunciar
amenazas suele ser un ejercicio escasamente eficaz) y que ellos
conocían. La denuncia se concretó ese día 5
de julio, en la Comisaría de Eixample-OACI, con el número
de registro 6.104. En mi escrito de denuncia
decía lo que sigue:
"(...) El
denunciante conoció a Gabriel López el día
4 de mayo de 1996, en el transcurso de unas jornadas denominadas
“Los expedientes X españoles”, que se celebraron los días
4 y 5 de mayo de 1996 en el Auditorium Diagonal de Barcelona, en
las que éste era conferenciante y el señor Gabriel
López uno de los asistentes.
Al llegar
al Auditorium los organizadores me avisaron que habían llamado
AMENAZANDO CON ATENTAR CONTRA MI VIDA si daba la conferencia anunciada
y también que se había producido una llamada AVISANDO
DE LA COLOCACIÓN DE UNA BOMBA en la sala si yo hablaba. Los
organizadores me dijeron haber avisado a la Policía de las
amenazas (...) Más abajo se dirá las razones por las
que la persona que amenazó contra mi vida y avisó
de la colocación de una bomba fue el tal Gabriel López
de Rojas.
Por la tarde
del día 4 de mayo un miembro de la organización me
preguntó si podía atender a un asistente a las Jornadas
que quería hablar conmigo. Esa persona trajo hasta la cabina
de audiovisuales del Auditorium en la que yo estaba a quien se presentó
como Gabriel López, experto en masonería y autor de
un libro sobre la materia. Tras unos pocos minutos de charla pude
ver perfectamente que el señor López no sólo
no sabía nada de masonería, ni de sociedades secretas,
sectas etc., ámbitos en los que se declaraba experto, sino
que era un sujeto paranoide que presentaba un delirio estructurado
(una tipología psicopatológica que suelo ver con relativa
frecuencia tras 25 años de ocuparme de la problemática
sectaria y como director del EMAAPS, Equipo Multidisciplinar de
Asesoramiento y Asistencia en Problemas Sectarios). Tras unos 20
minutos de soportar sus tonterías, impertinencias y amenazas
(afirmó que si hablaba de los Iluminati me costaría
la vida), decidí poner punto final a la charla.
Di mi conferencia
sin nada relevante a destacar. Al llegar a casa había una
llamada grabada en mi contestador que me amenazaba de muerte. Ese
tipo de llamadas, que mezclaban insultos y amenazas de muerte inequívocas,
se sucedieron durante el resto del año a un ritmo aproximado
de una por semana como mínimo. Cuando el compareciente atendía
la llamada directamente, quien llamaba soltaba su retahíla
de amenazas y colgaba rápidamente, o era el compareciente
quien colgaba sin más al comenzar a escuchar las amenazas.
Cuando la amenaza iba “firmada”, que no era siempre, lo hacía
en nombre de los Iluminati, de inexistentes grupos masónicos
o de más irreales “sectas satánicas”.
Durante
esa segunda mitad del año 1996 recibí unas 6 u 8 cartas
insultantes y amenazadoras en mi domicilio. Todas iban firmadas
por grupos diferentes y la letra era también diferente, pero
el autor era el mismo de forma harto obvia: la estructura del discurso
delirante era similar, todas habían sido selladas en la oficina
principal de correos (CCP-Colón) y todas ellas lo fueron
un día 28.
A juzgar
por la estructura delirante de las cartas y llamadas recibidas,
parecía claro que el autor de tales amenazas era el tal Gabriel
López. A principios de 1997 cambié de estrategia y
cuando recibía la llamada de ese sujeto, perfectamente identificable
por su colección de insultos, intentaba “dialogar” con él.
Tras varios intentos en sucesivas llamadas, le dije que sabía
quién era, que era el tal Gabriel López con quien
había estado hablando en las Jornadas ya citadas. Tras un
breve silencio me dijo que él no era Gabriel López,
pero que le conocía mucho. Seguimos charlando y le dije que
yo sabía que Gabriel era quien había amenazado con
poner una bomba en el Auditorium y que era quien me amenaza por
teléfono y por carta. El interlocutor (el propio López)
asintió y dijo que su “amigo” Gabriel era muy peligroso y
capaz de todo. ¿Hasta de poner una bomba? le pregunté.
De eso y de mucho más, me contestó. A Gabriel le dan
asco los hijos de puta como tu, me dijo.
Dado que ya había confirmado lo fundamental, la autoría
de las amenazas, decidí dar por terminada la conversación.
Antes de colgar le dejé claro que sabía que él
era el propio Gabriel López, que lo reconocía por
el tono de voz y que si no dejaba de llamarme haría yo dos
llamadas: una a su casa y la otra a la Policía para denunciarle.
Se despidió diciéndome que en su casa nunca le encontraría
(sic) y que aunque supiese quien era él, yo lo pagaría
muy caro algún día y que me desacreditaría
ante todo el mundo.
Las llamadas
cesaron aparentemente (...) y también las cartas. La última
carta de Gabriel López recibida en mi domicilio fue fechada
el 28-2-97 y se acompaña por fotocopia a este escrito. Al
final de la misma añadió una posdata: “Si me llama
por teléfono para buscar problemas, descubrirá lo
“listo” que soy”, que alude a la conversación antes reseñada
en la que le dije que conocía su identidad y domicilio [ver
carta en documento pdf, 352 Kb]. En otra carta, adjuntada igualmente
por fotocopia, dirigida a la dirección del Grupo Zeta, envió
un delirante “II Informe sobre Sectas Satánicas Españolas”
en el que incluyó dos de mis libros en su relación
de “Libros satánicos y blasfemos españoles”.
Al no recibir
más amenazas de Gabriel López de Rojas decidí
no denunciar los hechos y dar por zanjado el asunto. Pero, ahora,
al ver la dimensión que ha tomado el delirio psicopatológico
de este sujeto y el posible riesgo que puede suponer para quienes
señala como sus objetivos, me veo en la obligación
de denunciar los hechos que me ha tocado vivir directamente a fin
de colaborar con la Administración de Justicia".
Los delitos de amenazas que le llevaron hasta la cárcel fueron
denunciados por cuatro personas, pero las víctimas de su
persecución descontrolada eran ya al menos una veintena en
esa época, entre ellos había diversos editores de
prensa y de libros, empresarios y periodistas, y muchos de ellos
ya conocían (conocíamos) que el autor era Gabriel
López de Rojas, pero se soportaba con estoicismo su manía
persecutoria.
En un amplio dossier, elaborado hace un par de años, se reunió
decenas de sus escritos de amenaza a diversas personas, escritos
con letras e identidades diferentes (a cual más pintoresca
y delirante), pero que dejaban traslucir perfectamente la identidad
y perfil psicológico del autor de tales escritos... a los
que deben sumarse una riada de llamadas telefónicas amenazando
y/o insultando a personas que, por motivos diversos, habían
caído bajo su campo de mira y obsesión enfermiza.
Cuando ya se habían presentado las primeras denuncias contra
él ante la Policía barcelonesa y algunas de sus víctimas
le habían advertido de que si no dejaba de molestar tendría
problemas serios, Gabriel López de Rojas intentó manipular
la realidad presentando una denuncia acusando a algunas de sus víctimas
preferidas de amenazarle a él. La denuncia se basó
en unas pintadas aparecidas en la escalera de su casa que, curiosamente,
tenían la misma estructura delirante y lenguaje soez que
caracterizan los escritos de Gabriel López de Rojas. La denuncia
la presentó él y su entonces pareja Rosa María
Hernández Lladó el 27 de octubre de 2000, pidiendo,
además, escolta policial, pero fue archivada y denegada su
petición por Auto del Juzgado de Instrucción nº
24 de Barcelona el 14 de diciembre de 2000 (ver
documento de denuncia y auto judicial en documento pdf, 836
Kb).
Obviamente, Gabriel López de Rojas vivió muy negativamente
esa, para él, injusticia judicial que le dejó sin
escolta ante sí mismo. López de Rojas es un tipo obsesionado
por los servicios policiales, de los que él mismo, en sus
floridos delirios, presume ser miembro; aunque la pobre criatura,
a los primeros policías que vio de cerca fue a quienes le
detuvieron y encarcelaron el 1 de julio de 1999.
Reflejo de su deformada visión de sí mismo es, entre
otros muchos, el texto --escrito por algún sujeto de parecida
catadura mental que se ha creído la imagen delirante que
el illuminati López expande de sí mismo...
aunque no falten quienes sostengan que el autor es el propio López--
publicado en foros con contenidos tan alucinógenos como el
de "bolivia.indymedia.org" (en el que se han publicado
decenas de idioteces sobre la masonería... y sobre otros
muchos asuntos, claro está). En ese texto se denuncia que:
"Un peligroso y conocido ex agente de servicios de inteligencia
comunista (soviéticos en principio, israelís en época
de la izquierda sionista, Corea del Norte, etc), está intentando
disfrazar sus actividades de esoterismo.
Su nombre
real no es Gabriel López de Rojas, sino Gabriel López
Arias, tal como consta en una sentencia en su contra de 2001 en
los juzgados españoles. Sus órdenes, Orden Illuminati
y Societas OTO, son una manipulación con fines comunistas
y de inteligencia.
El esoterismo
de esas órdenes de Gabriel López de Rojas sólo
enmascara actividades comunistas y de inteligencia en las que participan
agentes comunistas como Juan de los Inocentes, Carlos Roldán,
Alejandro Cao de Benos o el desparecido sionista de izquierdas Carlos
Benarroch, amigo de Rojas como los anteriores y condenado a muerte
(le fue conmutada) por agente soviético al estallar la Guerra
Civil.
De Rojas
científico y militar está reconocido con el grado
de Teniente Coronel y oficial de inteligencia. Cao de Benos es general
del Ejército de Corea del Norte, expecializado en armas atómicas.
Benarroch era amigo de generales del Mossad.
Varias
operaciones sucias de guerra psicológica y de asesinatos
selectivos de científicos residentes en Francia tienen implaciones
con las organizaciones y personas mencionadas (...)". Ver
documento original (116 Kb).
No hace falta decir que todos estos datos son una pura patraña
alucinatoria sin la menor base real.
Finalmente, el 23 de marzo de 2001, Gabriel López de Rojas
fue condenado a prisión como autor de las amenazas por las
que había sido denunciado. En el fallo de la Sentencia se
dice: "FALLO: QUE DEBO CONDENAR Y CONDENO a GABRIEL LOPEZ ARIAS,
como autor responsable de TRES DELITOS DE AMENAZAS, previstos y
penados en el art° 169.2 del Código Penal de 1.995, sin
la concurrencia de circunstancias modificativas de la responsabilidad
criminal, TRES PENAS de SIETE MESES de PRISION, con accesoria de
inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo
durante el tiempo de la condena y al pago de las tres quintas partes
de las costas causadas en el proceso, debiendo indemnizar por las
amenazas a MARIA ISABEL XXXXXXX, ANGEL XXXXXX, ALFONSO XXXXXX Y
MIGUEL XXXXX en la cantidad de 500.000.- pesetas a cada uno de ellos,
con más los intereses legales" (ver
sentencia en documento pdf, 1.744 Kb).
Es de destacar que en esta sentencia aparece condenado bajo el nombre
de Gabriel López Arias, con DNI nº
37.746.147, mientras que en otros documentos policiales, en los
que se supone que también fue identificado por su DNI, aparece
identificado como Gabriel López Rojas y
con igual número de DNI, esto es, nº 37.746.147-L (ver
denuncia policial en pdf, 836 Kb). Con error judicial o sin
él, ambos nombres identifican al mismo sujeto.
No deja de ser
curioso que Gabriel López de Rojas me llamara un día,
a mediados del año 2000, para consultarme un problema que,
según él, le inquietaba mucho. Había acabado
de leer mi libro Adicción
a sectas y se había visto retratado en el perfil
psiquiátrico que allí doy sobre los líderes
de dinámicas sectarias destructivas, en particular se vio
reflejado en la descripción de los trastornos de personalidad
de tipo paranoide y narcisista (ver
texto del libro citado; documento pdf, 97 Kb). Cuando vinieron
a verme, tanto a él como a su entonces pareja Rosa María
Hernández Lladó les dije que su conducta, la que le
había llevado a amenazar a tanta gente y, finalmente, a la
cárcel, era compatible con un determinado cuadro diagnóstico
psiquiátrico, por lo que le recomendé que se pusiese
urgentemente en manos de un psiquiatra y siguiese sus recomendaciones
y medicación. Cosa que no hizo ya que su compañera,
también colega de correrías, se lo impidió.
Dos años después, en medio de una agria disputa en
la que me vi inmerso, le recordaba a Gabriel López de Rojas
lo siguiente:
De: "Pepe Rodríguez" <emaxxaps@pepe-rodriguez.com>
Para: <illuminaticom@yahoo.es>
CC: "juani xxxx" <juanixxxx@LatinMail.com>
Asunto: problemas de memoria
Fecha: sábado, 04 de mayo de 2002 19:18
Estimado
Gabriel,
veo que
tu estado mental te afecta gravemente a la memoria.
Por si lo has olvidado, te recuerdo, tal como ya te dije en su momento,
que están grabadas y en poder de mi abogado las muchas conversaciones
que hemos mantenido. Tanto aquellas en las que tu me llamabas en
plan "anónimo" para amenazarme (tu voz y delirio
se reconoce a una legua por mucho que disimules) como las muchas
otras en las que me llamaste suplicando que te echara un cable ante
la Policía porque habías metido la pata y no sabías
por donde salir y me rogabas que no compareciese ante el Juzgado
como testigo contra ti porque sería demoledor; eso decías,
aunque no hay para tanto, conozco a quienes pueden ponerte en más
aprietos. Hasta querías huir de España ¿recuerdas?
y yo te aconsejé en muchas ocasiones que no lo hicieses.
No fue un mal consejo ¿verdad?
Te dije, y te lo recuerdo ahora, que la Policía se equivocó
en la acción que hizo contra ti, te acusó de tonterías
cuando ambos sabemos que has hecho y harás cosas bastante
peores (pero ya sabes que la fruta siempre cae del árbol
cuando está madura, no antes).
Te apoyé, y lo seguiría haciendo, a pesar de haber
tenido que aguantar tus amenazas durante meses, por la simple razón
de que creo sinceramente que fuiste objeto de un abuso intolerable.
Y te defendí públicamente junto a Font, al que tu
llamas fascista (también acusado injustamente junto a ti
en El Periódico) y al que no me une nada en absoluto, salvo
el haberle conocido allá por 1987 cuando vino a hablar conmigo
por una cuestión que le interesaba. Le he visto personalmente
un par de veces desde entonces, pero eso no es óbice para
que le defienda si creo que es atacado injustamente. El otro que
mencionas no se cuenta entre mis "conocidos" bajo ningún
aspecto. Una cosa es que él me conozca a mi y otra a la inversa.
Si es el que supongo, he coincidido con él, que estaba como
asistente entre el público, en varios debates de televisión;
y he hablado con él del mismo modo que con decenas de personas
en la misma situación.
En otro orden de cosas ¿debo recordarte lo que decías
en la llamada que me hiciste tras leer el capítulo de mi
libro "Adicción a sectas" en el que se describe
las psicopatologías de los líderes de sectas destructivas?
Durante más de diez minutos tu mismo confesaste que tenías
todas esas características (algo que, además, con
sólo estudiar tu discurso y comportamiento resulta obvio
para cualquiera que conozca la clínica de los trastornos
de personalidad) y me pediste ayuda para recibir atención
psiquiátrica. ¿Te acuerdas? Esa fue la razón
de que viniese a verme tu entonces pareja ya que le pediste que
hablase conmigo para valorar tu situación y la posible necesidad
de un tratamiento psiquiátrico. La conversación también
está grabada, querido amigo; cuando trato con tipos como
tú debo cubrirme las espaldas. Pero no te preocupes, es tan
heavy lo que me dijo de ti que, a pesar de que me han pedido una
copia "amigos" tuyos (y de Marta) que saben que la tengo,
jamás saldrá a la luz. Sólo mi abogado está
autorizado a utilizarla cuándo y cómo estime conveniente.
Me importa un carajo tus alucinaciones y el chiringuito que intentas
montar, me parece genial que seas satanista, luciferino o fontanero,
aunque no tienes puta idea de ninguna de las tres cosas, claro,
y menos de masonería, aunque de algo hay que vivir ¿verdad?.
Pero, en todo caso, insisto, no me preocupa lo que dices, siempre
hay gente dispuesta a creer en lo que sea y creer no es el problema.
Me preocupa lo que haces, lo hablamos ya muchas veces. Tú
mismo me dijiste que tu mayor peligro estaba en el escaso control
que muy a menudo sentías tener sobre tu propia personalidad,
y en eso estamos de acuerdo.
No cabe darte un sermón sobre lo que ya sabes, pero procura
no desmadrarte porque del próximo lío no podrá
protegerte Marta; y como la acusación será plenamente
ajustada a la realidad, yo tampoco podré estar a tu lado.
Lo lamento de verdad.
Querido Gabriel, tienes la gran virtud de haber acumulado más
enemigos tú en tu corta y mediocre vida que Atila. Y hay
alguno, tú lo conoces bien, que no parará hasta que
se haga justicia contigo. Y si no te han expulsado de más
sitios es porque te han dejado entrar en pocos, cosa que debería
hacerte recapacitar, pero ya sé que tu ego te lo impide.
Nadie es perfecto, estimado "gran maestro". ¿Por
cierto quién te regaló el grado 33? ¿Se pueden
adquirir en algún "Todo a cien"?
Tus desatinos dan risa, pero a mi me dan pena... aunque, no te confundas,
no vuelvas a comenzar a tocarme los cojones, esta vez no tendré
la paciencia que tuve contigo antaño.
Te ruego
que saludes de mi parte a Marta Riera (a la que más tarde
ya le haré llegar una copia de tu mail y del mío ¿estamos
entre amigos, verdad? No me gustaría que una persona que
me conoce desde hace tantos años, como es su caso, desconociese
lo que su pareja piensa de mi y lo que yo pienso de ella. No sería
ético.).
Un abrazo,
Pepe Rodríguez
http://www.pepe-rodriguez.com
Por cierto,
mira que genial es la vida, Marta estaba en la mesa de organización
de aquellas jornadas de "Expedientes X" (4-5/5/1996) en
las que se recibió una amenaza de colocar una bomba en la
sala si yo hablaba y tuvo que venir la policía. ¿Recuerdas?
El día 4 por la tarde, tras darle el coñazo a los
de organización, viniste a hablar conmigo mientras estaba
preparando las diapositivas para la conferencia en la cabina de
control de la sala, te presentaste como masón (por cierto,
era 1996 y tú, según cuentas, sólo estuviste
en la masonería el mes de noviembre de 1992 ¿tienes
una bula especial para poder seguir siendo masón tras haber
sido expulsado o eres masón "por libre", como todo
lo tuyo?) y me amenazaste de muerte si hablaba de los Illuminati
y de la masonería en mi conferencia ¿recuerdas? Me
porté con mucha educación y evité mandarte
a tomar por culo o llamar a la policía que estaba a escasos
metros de la cabina dónde me amenazaste. Fue un detallazo
por mi parte ¿no crees? Supongo que ahora ya habrás
tenido tiempo para contarle a Marta quien fue el autor de aquella
llamada que tanto la inquietó en ese momento ¿verdad?
Bastará con que le cuentes lo mismo que me dijiste un día
a mi, seguro que eso la tranquiliza. Ella fue quien, al llegar yo
al edificio, salió a la calle para advertirme, alterada,
que "Ha llamado un loco diciendo que si tú das la conferencia
colocará una bomba? Qué pequeño es el mundo
y qué cosas pasan... menos mal que tú eres Gran Mago
Imperial de los Luciferianos y debes estar acostumbrado a estas
piruetas del destino ¿no?
Su respuesta fue:
De: "Gabriel López" <illuminaticom@yahoo.es>
Para: "Pepe_Rodríguez" <emaxxaps@pepe-rodriguez.com>
Asunto: SI TENGO MEMORIA
Fecha: sábado, 04 de mayo de 2002 23:01
Querido
Pepe:
Una señorita me ha enviado un e-mail llamándome "loco"
y otras maravillas y simplemente le he contestado explicándole
que algunos datos de tus explicaciones no son demasiado exactos,
bajo mi punto de vista. Nada más.
Sigo estando agradecido con la actitud que tu tomaste cuando tuve
el problema hace dos años, y por eso me ha sorprendido recibir
un e-mail de este tipo. Sé que me defendiste y me alivia
leer que sigues manteniendo tu postura en torno a que mi caso fue
una injusticia.
Eres uno de los pocos que defendió esa postura y lo tengo
presente. Supongo que no se puede hablar más claro.
Lo que no puedo admitir son otras cuestiones, ni juicios de valor
que comentas en los e-mail. En fin,
no quiero entrar en discusiones, porque tampoco es mi intención.
Me asombra que digas que alguien quiera hacer justicia conmigo,
cuando me han dejado sin dinero con la multa de 1.500.000 y hecho
sufrir un calvario de dos o tres años, por la injusticia
que tu mismo reconoces. Tengo problemas hasta para comer, literalmente.
Yo sólo quiero vivir tranquilo con Marta y nada más.
Quiero que me dejen en paz. Creo que ella desea lo mismo. Bastante
nos molestaron.
Por cierto, a nivel psicológico, me encuentro estupendo,
tanto como antes de fundar la OI. Hice caso
a un consejo tuyo y de una psicóloga y realicé otras
actividades, es decir volví a correr cada día, a
estudiar, y eso me ayudó. Peso diez quilos menos y me encuentro
como cuando practicaba atletismo. En la última Carrera de
la Merce, llegué el 23 y me dio una alegría tremenda.
Vamos a ver si el próximo año doy una sorpresa.
La Orden es como un "monstruito" y se ha extendido mucho
fuera de España (recuerda que te comenté que empezaba
a crecer hace un par de años). Debo de ser muy pragmático
y evitar que la gente se meta en problemas (como tu y yo comentamos).
En este aspecto, me aconsejan muy bien los Cuerpos y Fuerzas de
Seguridad del Estado, ya que que ellos conocen bien como está
todo este asunto. Sólo te pido un favor: evita comentar esta
tontería con gente de la que me quiere mal, porque son capaces
de empezar otra vez a hacer cosas extrañas (uno de ellos
se dedicaba a llamar a la gente y a enviar papeles antes del juicio
y de la sentencia haciendose pasar por nosotros y le detectaron
el móvil, llegando el caso a manos de la policía de
Via Laietana).
Ya sé
que me llamas de todo. Pero yo, con sinceridad, te envío
un triple abrazo fraterno.
Gabriel
PD: Recibe
un saludo de Marta, la cual está a mi lado en este momento.
Dice que ya te llamará, cuando se le pase el asombro.
Marta Riera, asombrada o no, debería estar acostumbrada a
las cosas "asombrosas" tras el tiempo que lleva conviviendo
con López de Rojas, pero cada cual es libre de asombrarse
de lo que más guste.
Sin ir más lejos, algunos líderes del partido nacionalista
catalán Esquerra Republicana se asombraron una barbaridad
al darse cuenta de que habían tenido en su lista electoral
(ver papeleta de voto para las Elecciones
a Cortes de marzo de 2004; 129 Kb) a doña Marta Riera
i Franco, a la sazón --al margen de pareja del inconmesurable
Gabriel López de Rojas-- dirigente de la "Orden Illuminati",
de la "Societas OTO" y directora y redactora jefa de la
denominada revista Baphomet.
Mientras Marta Riera militaba por la independencia de Cataluña,
López de Rojas, más pragmático, se
inventó su propia personal e independiente "Soberana
República Rojista" (que debe ser algo mucho más
morrocotudo que aquella fabulosa ínsula Barataria que gobernó
el bueno de Sancho Panza) y también se apañó
un sistema iniciático que, obviamente, bautizó como
"Rojismo". De todo ello da cumplida cuenta la creativa
autobiografía que López de Rojas colgó
en su web, y en la que se presenta, nada menos, como "Filósofo
y escritor, Máster Superior de Psicología" y
más, mucho más (ver autobiografía
de GLR a fecha 4-09-2006; 523 Kb).
Podría añadirse mucho más, pero en adelante
nos limitaremos a incluir, de vez en cuando, alguna información
sobre este personajillo que, por cierto, dado que tiene muy poco
que hacer, se dedica a llenar los foros y blogs más diversos
y ese basurero llamado Indymedia, con exóticas fabulaciones
y mentiras patéticas contra cuantos tenemos la desgracia
de estar en el punto de mira de su conducta desquiciada y delirante.
En fin...
En octubre de 2007 un amigo, y más que buen conocedor de
Gabriel López Rojas, me envió este mail:
De: xxxxxxx
Para: "Pepe Rodríguez" <emaxxx@pepe_rodriguez.com>
Asunto: Gabriel esta tarde, de mal en peor
Fecha: miércoles, 24 de octubre de 2007 20:11
Hola Pepe:
Esta tarde
(...) me he dejado caer por el Corte Inglés de Portal del
Angel. En la sección de libros de masonería, he visto
que había un individuo vestido de judío "yasidi"
(kipa en la cabeza, mandil rabínico y cordamen, etc) mirando
los libros, y dejándolos de cualquier manera. Me he acercado
por curiosidad, pues de perfil solo se veía que era extremadamente
delgado, diría que enfermizo, y muy alto. Se me han caído
los cojones al suelo al ver que era el luciferino. Se me ha quedado
mirando con ojos de verdadero enfermo mental, parecían ojos
de catatónico, y con un paso vacilante se ha marchado al
piso de abajo. Dejando de lado cómo se disfrace, sin duda
debe de estar pasando alguna enfermedad muy jodida o comiendo solamente
de lo que gane como escritor, pues a ojo de buen cubero, había
perdido más de 30 kg.
Un abrazo.
Ver también la página: Pongamos
que hablamos de Gabriel...
algunas reflexiones sobre determinados e-mails amenazantes
enviados a Pepe Rodríguez
|