|
Los
Verdes rechazan el Plan Hidrológico Nacional
(c)
World Watch (12-3-2001)
worldwatch@nodo50.org
El Plan Hidrológico Nacional (PHN), según Las Verdes,
es totalmente rechazable por responder al viejo enfoque de oferta,
y contemplar nuevas infraestructuras, como cerca de 70 nuevos embalses
y el trasvase del Ebro, que tendrán un impacto ambiental
irreversible, en un país que ya cuenta con más de
1.100 embalses, y con la experiencia fallida del Trasvase Tajo-Segura.
El PHN contempla unas inversiones de tres billones de pesetas para
el periodo 2001-2008, que en un 50% provendrán de los presupuestos
públicos (Estado y UE), un 40% de las inversiones privadas
y un 10% de las administraciones locales. Las mayores inversiones
se destinan a Andalucía (682.455 millones de pesetas), Aragón
(401.247 millones), Castilla y León (232.385) y Comunidad
Valenciana (212.385). El PHN entra en contradicción con la
nueva Directiva Marco del Agua de la Unión Europea, y con
lo que se ha dado en llamar la nueva cultura del agua, y hasta el
Director de la Agencia Europea de Medio Ambiente ha criticado las
graves repercusiones ambientales del PHN.
El Plan presentado por el Ministro de Medio Ambiente Jaume Matas
concreta un trasvase de 1.000 Hm3 del Ebro a Cataluña (200
Hm3), Comunidad Valenciana (300), Murcia (400) y Almería
(100), con un coste de 700.000 millones de pesetas. La viabilidad
económica del trasvase es nula, pues incluso sería
más barato desalar en las zonas costeras del Mediterráneo,
por no hablar de las repercusiones que tendría en el delta
del Ebro, una de las zonas con mayor importancia ecológica
en la Península.
Los Verdes critican la construcción de 70 nuevos embalses,
los encauzamientos y los posibles trasvases, solicitando una política
hidráulica centrada en el ahorro y la gestión de la
demanda, mas cuando se tienen en cuenta las posibles repercusiones
del cambio climático en el abastecimiento del agua, y el
papel clave de ésta en todos los procesos ecológicos.
El PHN destina el 16% de la inversión prevista a diez nuevos
embalses: Breña II, Alcolea, Pedro Arco-La Cerrada y Corunjoso
en Andalucía, Yesa, Biscarrués, Santaliestra y Mularroya
en Aragón, La Viña en Canarias y Caleao en Asturias.
La Breña II, Yesa y Santaliestra tendrán un gran impacto
ambiental, mas cuando existen otras alternativas, como la mejora
de los regadíos.
El PHN destina 958.594 millones a la modernización de los
regadíos, 408.645 millones a abastecimiento urbano, 427.996
millones a saneamiento y depuración, 286.717 millones a reforestación
y 227.559 millones a prevención de avenidas.
El PHN, según Los Verdes, supone un cierto avance sobre los
borradores anteriores, que eran meros planes encaminados a aumentar
la oferta con nuevas infraestructuras, pero a pesar de la retórica
está muy lejos de ser un plan de gestión de la demanda,
con políticas que den prioridad a la eficiencia y al ahorro.
Los nuevos embalses, los posibles trasvases y las desaladoras previstas
en el PHN muestran que la prioridad aún sigue siendo el aumento
de la oferta, a pesar de su impacto ambiental y social, y de las
posibilidades de reducir el consumo de agua con políticas
de gestión de la demanda, que reduzcan las pérdidas
en las redes de distribución, aumenten la eficiencia de los
regadíos que representan el 80% del consumo y reutilicen
las aguas residuales, una vez depuradas adecuadamente.
En España hay 3,5 millones de hectáreas en regadío,
y de éstas el 59% utilizan el método de gravedad,
que es el más despilfarrador y obsoleto, y más en
un país árido. Las tecnologías convencionales,
como el riego localizado, permiten ahorros superiores al 50% de
agua respecto al riego por gravedad. Los embalses previstos tendrán
un impacto mucho mayor que el trasvase del Ebro, pero ambas infraestructuras
sólo servirán para crear nuevas expectativas y aumentar
la superficie destinada a los regadíos, muchos de ellos ilegales
y sin justificación económica y social.
Los Verdes solicitan la reforma en profundidad del PHN, con los
siguientes criterios:
*política centrada en la demanda y en la sostenibilidad,
estableciendo una política realista de precios por bloques
que evite el despilfarro y penalice los mayores consumos.
*modernización de los regadíos, aumentando la eficiencia
en el uso del agua en un sector que consume el 80% del agua.
*depuración y reutilización de las aguas residuales.
*renuncia al trasvase del Ebro y a la construcción de nuevos
embalses, pues una política de demanda los hará innecesarios.
Madrid, contra
el Plan Hidrológico Nacional.
El Plan Hidrológico
Nacional (PHN) también afecta a Madrid, al incluir en el
mismo la construcción de nuevos embalses y la falta completa
de previsión en la gestión de la demanda y la incorporación
de mejoras en la oferta del agua. La capacidad de almacenamiento
de las siete Cuencas (Lozoya, Manzanares, Guadarrama-Aulencia, Jarama,
Guadalix, La Aceña y Morales) en sus 14 embalses (El Villar,
Puentes Viejas, Riosequillo, El Vado,Pinilla, Navacerrada, Navalmedio,
La Jarosa, Manzanares el Real, El Atazar, Valmayor, Los Morales,
La Aceña y Pedrezuela) es aproximadamente de 941.000 Hm3
y abastece a la mayoría de los pueblos de la Comunidad de
Madrid. Pero esta capacidad, que puede ser suficiente a largo plazo,
se ve mermada tanto por el lado de la demanda, como por el de la
oferta.
Los Verdes de Madrid denuncian la actuación de la Comunidad
de Madrid y del Canal de Isabel II, por no realizar ninguna política
de ahorro ahora que los embalses están a más del 80%
de su capacidad (sólo se acuerdan de los ahorros cuando los
embalses están vacíos), y solicitan una política
de precios por bloques que penalice el despilfarro y los mayores
consumos individuales, pues es evidente que no consume lo mismo
una familia de Vallecas o Fuenlabrada, que un chalet con piscina
individual y césped
anglosajón en la zona norte de Madrid. Igualmente el Canal
de Isabel II debe instalar contadores individuales en todas las
viviendas, al objeto de evitar el despilfarro que se produce en
aquellas comunidades de propietarios donde sólo hay uno para
todas las viviendas, independientemente de su consumo.
Los Verdes de Madrid rechazan la construcción de dos posibles
embalses (en el Alberche y en el Sorbe) para el abastecimiento de
la región madrileña, por su impacto ambiental y porque
una política de ahorro evitaría la necesidad de aumentar
la oferta (embalses, trasvases, sobreexplotación de acuíferos),
y denuncian la destrucción de los bosques de ribera y el
grave deterioro ecológico de los ríos madrileños,
y muy especialmente el río Jarama.
En Madrid el consumo domestico tiene mayor importancia relativa
que el consumo industrial siendo significativo que las pérdidas
principales de agua se produzcan en las canalizaciones de los circuitos
urbanos y en los usos incontrolados en la industria y la explotación
agraria. La población de la provincia de Madrid aumenta todos
los años en miles de personas sin tener en cuenta que la
sostenibilidad de la misma depende, entre otras necesidades, del
agua. Al margen de criticar el crecimiento desmedido de las megaciudades
se hace preciso ser consciente de la necesidad de que la población
adopte unas formas de vida que permitan respetar el ciclo del agua
y no supongan un riesgo para el futuro del abastecimiento.
Los suministros de agua se sustentan en ecosistemas donde el recurso
hídrico se encuentra integrado, y el impacto cada día
mayor en nuestros ríos provoca una pérdida de cantidad
y calidad de nuestra agua.
La contaminación, el drenaje, la canalización, la
sobreexplotación así como los usos recreativos de
las cuencas fluviales, son los principales elementos de la pérdida
de nuestras reservas de agua. Si a esto se añaden las demandas
crecientes e incontroladas por el aumento poblacional, se observa
un problema que puede estar cercano cuando las precipitaciones de
lluvia disminuyan durante algunos años consecutivos.
Madrid necesita un Plan de Aguas que permita un equilibrio dinámico
entre el abastecimiento y el respeto a la naturaleza. El agua, como
el aire o la tierra, es un recurso limitado. Aceptar este principio
obliga a contribuir a mejorar su existencia y a comprender nuestra
dependencia.
Plan de Aguas
para Madrid
1) Mejora de
la canalización del agua tanto de riego como de consumo doméstico
que impida las pérdidas de distribución y el mantenimiento
adecuado de las tuberías.
2) Implantación de una política de precios por bloques
que penalice el despilfarro y los mayores consumos individuales.
3) Implantación en parques y jardines de especies de flora
xerofítica adecuada al terreno, principalmente autóctona
y sin grandes necesidades de riego.
4) Administrar la demanda de agua que garantice una distribución
eficaz y equitativa entre los diferentes usuarios.
5) Disminuir los usos agrícolas y ganaderos basados en una
explotación intensiva de la tierra y los animales que sobreexplotan
los recursos hídricos.
6) Creación de un Consejo del Agua que permita la participación
ciudadana teniendo como objetivos aumentar la responsabilidad y
concienciación de la población, investigación,
normas sobre calidad y cantidad, mejora de la información
disponible y propuestas sobre prácticas de manejo integrado.
7) Mejora de las tecnologías para el aprovechamiento de las
aguas residuales.
8) Programa de gestión de la demanda, encaminado a aumentar
la eficiencia en todos los sectores consumidores, utilizando las
mejores tecnologías disponibles, financiado por el Canal
de Isabel II y las administraciones públicas.
Para expresar
nuestro rechazo al PHN, Los Verdes participaremos en la manifestación
que tendrá lugar en Madrid el día 11 de marzo de 2001,
y llamamos a toda la ciudadanía a manifestar el rechazo a
este Plan Hidrológico.
Para más información contactar con:
José Santamarta, portavoz de Los Verdes de Madrid en temas
de agua
Teléfono: 91 429 37 74
worldwatch@nodo50.org
|